Recomendaciones para dejar de roncar

Las causas de los molestos ronquidos son variadas. En ocasiones, están relacionados con la edad. A medida que envejecemos, el tono muscular de la garganta es menor y esto puede causar los ronquidos.

Otras causas que producen los ronquidos pudieran ser: paladar hendido, problemas nasales, problemas sinusales, exceso de peso, consumo de alcohol, tabaco, posturas inadecuadas al dormir y el uso de algunos medicamentos.

Dejar de roncar cambiando algunos hábitos

Lo cierto es, que todos a lo largo de nuestra vida podemos haber roncado alguna vez; quizás por estar resfriados o por habernos dormido en una posición inadecuada. Pero cuando los ronquidos se vuelven muy frecuentes es importante buscar el origen de ellos, ya que pueden estar relacionados con distintos problemas de salud.

Dejar de roncar

Además, los ronquidos pueden afectar el sueño de las personas que nos rodean e incluso nuestro propio sueño, ya que quienes roncan muy fuerte suelen despertarse en el transcurso de la noche, por sus propios ruidos.

Si quieres dejar de roncar, es importante que te tomes un tiempo para analizar tus hábitos y hacer cambios en ellos. A continuación, te enumeramos algunos de los cambios que puedes hacer:

  • Si estás con sobrepeso, te recomendamos que trates por todos los medios de bajar esos kilitos demás.
  • Haz ejercicio con frecuencia; principalmente, para tonificar los abdominales, brazos y cuello. Esto te ayudará a dejar de roncar.
  • Si eres fumador, debes dejar el cigarrillo, pues éste irrita las mucosas respiratorias, provocando que se bloquee el paso del aire.
  • Evita el uso frecuente de alcohol. Aunque no está mal beber de vez en cuando algunas copas; el uso frecuente y el abuso del alcohol puede perjudicar tu salud.
  • Evita el uso de pastillas para dormir; al menos que tengas la indicación médica adecuada.
  • Examina tu postura al dormir. La postura adecuada para quienes tienden a roncar es de medio lado. Puedes colocar una almohada en tu espalda; de esta manera, si te volteas dormido, al resultarte incomodo; volverás a tu posición de lado automáticamente.
  • Otro aspecto importante, es mantener completamente limpias las fosas nasales. De esta manera, podrás respirar sin dificultad y evitaras los  ronquidos.
  • Vigila la humedad de la habitación. Es necesario evitar que el aire esté muy seco. La resequedad en las fosas nasales también puede provocar que ronques.

Por último, te sugerimos que practiques los siguientes ejercicios al menos una vez al día, éstos te ayudaran a mejorar el tono de la garganta y dejar de roncar:

  • Repite las vocales durante 3 minutos.
  • Coloca tu lengua sobre los dientes frontales y muévela hacia atrás, durante tres minutos.
  • Cierra la boca y frunce los labios durante treinta segundos.
  • Abre la boca y trata de contraer los músculos de la garganta por treinta segundos.

Mientras más veces repitas estos ejercicios al día, mejores serán los resultados.

Si pones en práctica estás sugerencia verás que puedes dejar de roncar y esto tendrá beneficios tanto para ti, como para quienes te rodean. Pero, si sigues estas recomendaciones y aun así los ronquidos persisten, debes acudir a un especialista a fin de descartar la existencia de alguna enfermedad.