Lee esta historia y permanece alerta cuando tienes hijos rebeldes

Aun cuando tratemos de ser los mejores padres del mundo, la verdad es que no hay un instructivo que nos explique cómo serlo y aunque lo intentemos es común que, en la adolescencia veamos rasgos de rebeldía en ellos, en la edad de adolescencia es cuando más necesitamos tener paciencia, pues es, cuando necesitan más de nuestra guía, si no queremos tener hijos rebeldes.

La verdad es que los hijos, con sus acciones, muchas veces nos hacen madurar, reflexionar y aprender lo que estamos haciendo mal, así pues ser padre se trata de ensayo y error y aunque los hijos rebeldes suelen ser un gran dolor de cabeza, es común que con esta actitud, sólo quieran llamar nuestra atención.

Hijos rebeldes: la historia de un padre e hijo

Aunque los hijos rebeldes suelen ser un gran dolor de cabeza, no debemos darnos por vencidos en la tarea y debemos estar atentos a sus acciones para guiarlos lo mejor que podamos.

hijos rebeldes

A continuación te mostraremos una carta que escribió un hijo a su padre y que dejó en un sobre en su cama, bien ordenada:

“Papá:

Con un profundo dolor, he decidido escribirte esta carta. Siempre dices que los hijos rebeldes son un dolor de cabeza, por eso he decidido fugarme con mi nueva novia. Estoy seguro que tú y mamá me impedirán estar con marta. Ella es una maravillosa persona, especial y comprensiva. He encontrado el verdadero amor junto a ella pero ustedes no lo entenderían. Sólo verían sus tatuajes, piercings y ropa ajustada de motociclista. Martha es mucho mayor que yo y podrá enseñarme lo verdaderamente importante.

Además, papá, esto no es sólo pasión. Ayer descubrimos que ella está embarazada y decidimos afrontarlo juntos, para siempre. Sabemos que seremos felices, nos mudaremos juntos a su pequeño tráiler en el bosque. Queremos tener muchos niños y hemos encontrado la forma de subsistir. He abierto los ojos y pude entender que la marihuana no daña a nadie. Estamos cultivando un poco para uso personal y también lo intercambiaremos en la comuna por alimento, ropa y cocaína.

Sé que en este momento debes estar preocupado. Seré feliz papá, no trates de buscarme. El próximo mes cumpliré 16 y podré cuidarme sólo, algún día yo te buscaré a ti y conocerás a tus nietos (mis hijos rebeldes)

Atentamente,

Te ama, Yvan

P.D: Papá siéntate… Todo lo que dice arriba es mentira. Me voy a visitar a Carlos que llego de su fin de semana. Sólo quería que recordaras que hay cosas mucho peores que las calificaciones escolares. A propósito de eso, mi boletín está sobre la mesa de la cocina. Llámame cuando lo veas.”

Verdaderamente los hijos rebeldes pueden ser un dolor de cabeza, pero ante una carta de este tipo, qué harías, sin duda alguna, te haría reflexionar y seguirías aprendiendo de las acciones de tus hijos.

Disfruta y comparte con ellos cada momento y recuerda que, aprenden a diario de nuestro comportamiento, así que esforcémonos en hacer el bien, para que ellos sean hombres y mujeres de bien en el futuro.