Cómo hacer una buena higiene íntima en 5 pasos

La vagina contiene una flora bacteriana cuyo equilibrio es muy delicado. Ésta puede ser afectada, ya sea por cambios hormonales, el estrés o el uso de algunos medicamentos. En este sentido, la higiene íntima también juega un papel importante.

El equilibrio de la flora vaginal depende de un nivel de acidez específico, que permite la presencia de ciertas bacterias protectoras, si este ecosistema es alterado por alguna razón, se pueden producir distintas afecciones; entre ellas: ardor, picazón, micosis o una infección. De allí, la importancia de conocer la forma adecuada de realizar la higiene íntima.

Higiene íntima correcta: cómo realizarla en 5 pasos

A continuación te ofrecemos algunas recomendaciones relacionadas con la higiene íntima, que debes tener en cuenta para mantener tu zona íntima en un buen estado de salud.

Higiene íntima

1. Utiliza ropa interior 100% algodón

La ropa interior sintética no le da a la zona íntima, la ventilación que necesita. Por ello, escoge siempre ropa interior cuya etiqueta diga 100% algodón. También se desaconseja el uso de ropa interior muy ajustada, tales como hilos dentales o strings

2. Ten cuidado al rasurar tu zona íntima

Se ha extendido la creencia de que depilar o rasurar completamente la zona íntima favorece el aseo; pero en realidad, la práctica de rasurar o depilar completamente esta zona, aumenta el riesgo de enfermedades vulvo-vaginales y perjudica la higiene íntima.

El vello púbico cumple una función protectora; de manera que al eliminarlo completamente, estamos dejando expuesta la zona a distintos agentes patógenos. Si te parece antiestético o tienes demasiada vellosidad, te recomendamos depilar únicamente la parte externa, la  llamada “raya del bikini”. Después de rasurarte o depilarte usa siempre ropa de algodón para evitar la irritación.

3. Limpia la zona íntima sólo una vez al día

Es importante lavar la zona íntima una vez al día con agua y un jabón neutro. Pero al hacerlo no debemos limpiar la parte interna de la vagina; sólo la vulva. Únicamente en caso de infecciones debe hacerse un aseo más profundo; de lo contrario, debemos limpiar nada más la zona externa con cada uno de los pliegues que la conforman y la zona del clítoris.

Otro aspecto interesante sobre la limpieza; es que esta zona sólo debemos lavarla con jabón una vez al día; del resto podemos enjuagarla utilizando agua únicamente. El uso excesivo de jabón puede desequilibrar el PH vaginal.

4. Cambia frecuentemente la toalla sanitaria

Durante tu período, no olvides que debes cambiar la toalla sanitaria mínimo cada 4 horas. La misma regla aplica, en el caso de que utilices tampones o protectores diarios. Estos últimos tienden a favorecer el desarrollo de bacterias.

5. Ten cuidado al limpiarte

Tanto al momento de la defecación, como al realizar tu higiene íntima, es importante limpiar la zona del ano de adelante hacia atrás; de otra manera, las bacterias presentes en el recto pudieran contaminar tu zona íntima y causar una infección.

Si aplicas estos sencillos consejos; tu zona íntima se mantendrá saludable y libre de infecciones. ¿Crees que este artículo puede ayudar a algunas de tus amigas?, ¿Por qué no se lo compartes? Así podrán conocer también, los beneficios de poner atención a la higiene de nuestra zona íntima.