Causas de la fatiga crónica y cómo combatirla

La fatiga crónica es una enfermedad que se caracteriza por la presencia de un alto grado de cansancio; el cual no desaparece con descanso, vacaciones ni ejercicio físico.

Trae consigo una serie de consecuencias como falta de concentración, dolores articulares, dolor de cabeza, depresión, pérdida de memoria, dolor de garganta y la presencia de ganglios inflamados.

La fatiga crónica, qué la ocasiona y cómo combatirla

Se puede decir, que el descubrimiento del síndrome de fatiga crónica, es relativamente reciente, y aún no se conocen completamente sus causas. Sin embargo, la medicina alternativa ha determinado algunos factores que pueden dar origen a la fatiga crónica. A continuación analizamos cada uno de estos factores y cómo podemos vencerlos.

fatiga crónica

Largos períodos de esfuerzo y estrés

En ocasiones, nuestras circunstancias y ritmo de vida pueden volverse agotadores y sin darnos cuenta pasamos años sometiendo a nuestro organismo a un estrés prolongado. Por supuesto, esto trae consecuencias negativas. Por ello, te recomendamos que te des un tiempo cada tanto para relajarte.

Si tu rutina de trabajo es muy agotadora. Tómate 5 minutos cada hora para caminar dentro de la oficina o sólo párate y bebe un vaso de agua. Igualmente, trata de tomar tiempo los fines de semana para relajarte y descansa lo suficiente por las noches. Recuerda que el estrés desgasta todo nuestro organismo.

Problemas emocionales

La fatiga crónica está muy relacionada con enfermedades emocionales y trastornos de la personalidad. Se ha determinado que esta enfermedad afecta muchas veces a personas que son adictas al trabajo, que no saben delegar y que se les hace difícil decir que no.

Si este es tu caso,  busca la ayuda de un terapeuta, quien te podrá suministrar las herramientas para mejorar los aspectos de tu personalidad que así lo requieran.

Hígado debilitado

Este órgano cumple un papel importantísimo en nuestro organismo. Lamentablemente hoy en día, es el órgano que más sufre el ritmo de vida que llevamos. Cuando nuestro hígado se encuentra inflamado, todo nuestro organismo se debilita y sentimos una sensación de cansancio continua.

Por ello, te recomendamos que cuides tu hígado evitando cenas pesadas, limitando el consumo de alcohol y comidas fritas. Si deseas limpiar tu hígado puedes beber diariamente en ayunas una cucharadita de aceite de oliva, junto con una cucharadita de limón y a continuación un vaso de agua a temperatura ambiente.

Estreñimiento

Cuando el organismo no expulsa sus desechos frecuentemente mediante la evacuación; todo nuestro cuerpo se sobrecarga de toxinas; produciendo la degeneración de nuestros órganos. Por ello el estreñimiento crónico suele ser la raíz de muchas enfermedades.

Parar prevenir el estreñimiento consume alimentos ricos en fibra y bebe agua abundantemente entre las comidas principales. Un remedio muy simple, es realizar un licuado con un vaso de agua, una cucharada de semillas de lino y dos ciruelas pasas. Lo dejas reposar durante toda la noche y te lo bebes en ayunas el siguiente día.

Intolerancias alimentarias

Muchas personas tienen intolerancia a ciertos alimentos durante toda su vida y lo desconocen. Esto a la larga puede debilitar nuestro organismo causando la fatiga crónica.

Te recomendamos que durante un mes retires de tu dieta completamente los alimentos que contienen lactosa, caseína y gluten; estos alimentos son los que principalmente causan intolerancias.

Prueba a ver cómo te sientes y luego, los vas introduciendo uno por uno en tu dieta a ver si notas alguna diferencia. Recuerda, debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo.

Infecciones

Sería bueno también descartar la presencia de algún agente infeccioso como los parásitos u hongos. Estos microrganismo tienden a entrar en nuestro cuerpo y causar daños en algunos órganos de forma incipiente; pero a la larga pueden debilitar nuestra salud.

Esperamos que estas recomendaciones te hayan sido de utilidad. Si poniéndolas en práctica continuas con los síntomas no dejes de hacerte un chequeo médico.