8 signos de que tu hijo necesita una dieta sin gluten

Cuando hablamos de gluten, nos referimos a un conjunto de proteínas que no son para nada fundamentales en la vida de los seres humanos. Este se encuentra en los cereales y, principalmente, en el trigo el cual se utiliza para preparar la gran parte de los alimentos que consumimos a diario: pastas, panes, bollería.

El problema con el gluten es que el 15% de la población es intolerante al mismo, por lo cual su consumo genera efectos bastante drásticos a nivel de salud y de comportamiento. Si sospechas que tu hijo es intolerante al gluten, continúa leyendo para ver si reconoces en el los signos que te enseñaremos a continuación.

8 signos de que tu hijo necesita una dieta sin gluten

gluten

Los médicos han calificado la intolerancia al gluten en tres formas: la forma autoinmune (la celiaquía y la ataxia), la alergia al trigo y la sensibilidad al gluten sin celiaquía.

Si tu hijo padece de algún tipo de intolerancia al gluten, ten en cuenta que puedes sustituir al trigo por otros cereales como la avena o el maíz. Sin embargo, muchas veces estos cereales se procesan en las mismas máquinas que el trigo, cuyo gluten permanece y contamina al resto. Por esta razón, siempre debes buscar en los envases la etiqueta que indica que el alimento es libre de gluten.

A continuación te explicaremos cuáles son los signos de intolerancia al gluten para que puedas comprobar si tu hijo la padece o no.

1. Problemas digestivos

La intolerancia al gluten provoca diversos problemas a nivel digestivo como gases, diarrea, hinchazón o estreñimiento. Esto, a su vez, genera severos dolores de estómago.

2. Fatiga

Si tu hijo padece de intolerancia al gluten, luego de comer alimentos con gluten puede que sienta fatiga, debilidad, niebla cerebral y dificultad para concentrarse.

3. Síntomas neurológicos

La ingesta de gluten puede provocar que el niño sienta mareos y otros síntomas neurológicos más graves.

4. Migrañas

El trigo es uno de los principales desencadenantes de dolores de cabeza como las migrañas. En este sentido, si tu hijo padece de migrañas, es probable que esté relacionado con la ingesta de gluten.

5. Problemas emocionales

Si tu hijo padece de intolerancia al gluten, podrás observar comportamientos en él que no son de lo más normales para un niño, como depresión, ansiedad o cambios de humor. La ingesta de gluten incluso puede provocar trastornos de déficit de atención e hiperactividad.

6. Problemas en la piel

Quienes son intolerantes al gluten, cuando lo consumen notan cambios drásticos en la piel, la cual se vuelve escamosa o seca.

Te recomendamos que observes la espalda, mejillas y brazos de tu hijo para ver si tiene lo que se llama queratosis pilar, que no es más ni menos que piel de gallina. Esto a menudo sucede porque el gluten daña al intestino y no permite una buena absorción de grasas, lo cual provoca deficiencia de ácidos grasos y de vitamina A, llevando al surgimiento de la piel de gallina.

7. Desequilibrios hormonales

Si tienes hijas mujeres y observas cambios drásticos en su período, esto puede indicar que ella es intolerante al gluten. No obstante, debe estar combinado con otros síntomas para que sea considerado.

8. Inflamación

La ingesta de gluten en quienes no lo toleran puede provocar inflamación y dolores articulares.
Si luego de leer esta nota tus sospechas sobre la intolerancia al gluten de tu hijo se han agravado, llévalo al médico para que le realice una prueba en un laboratorio. No obstante, en general la prueba de celiaquía es poco fiable, por lo que te recomendamos que elimines al gluten por completo de la dieta de tu hijo para observar si los síntomas cambian.

Si los síntomas cambian, continúa con una dieta libre de gluten dado que esto no solo constituirá el diagnóstico sino también el tratamiento. Cuando salgas a comer, pide menús libres de gluten para no dañar a tu hijo y compra productos que certifiquen que son libres de gluten.

Ten en cuenta que lo que te explicamos en esta nota no suplanta la visita al médico. Lleva a tu hijo a una consulta con el médico si sospechas que padece de intolerancia al gluten.